No debería asumir el costo de un daño que no generó
Un daño puede afectar la salud, el trabajo, una propiedad, los ahorros o la vida cotidiana. También puede obligar a afrontar reparaciones, tratamientos y gastos que no estaban previstos.
Mi función es ordenar lo ocurrido, comprender qué consecuencias produjo y definir una estrategia concreta para su situación.